La ansiedad es un sentimiento que se caracteriza por el miedo, la inquietud y la hipervigilancia. Acompaña al ser humano desde sus inicios y permite que sobrevivamos ya que nos alerta de los peligros que nos rodean pero a la vez puede volverse en nuestra contra si estamos sobre estimulados.
Un exceso de ansiedad puede provocar efectos en nuestro cuerpo que se pueden manifestar tanto de forma externa (insomnio, fatiga, sudoración, palpitaciones, dolor de cabeza…) como interna (pensamientos negativos, falta de concentración, irritación, tener la sensación de estar al límite…) y, consecuentemente, afectar en todas nuestras áreas vitales.
Cuando dicho malestar emocional nos afecta en nuestro día a día es el momento de acudir al médico y es muy probable que nos den de baja laboral por ansiedad durante un tiempo. Esto supone un avance hacia el cuidado que tan necesario resulta en ocasiones límite sin embargo la duración de dicha baja psicológica es limitada.
Volver a trabajar tras una baja por ansiedad puede provocar que nos sintamos invadidos por miedos y pensamientos, con más gravedad si el motivo principal fue el trabajo. Para evitar recaídas y reincorporarnos de la mejor manera posible es importante tener en cuenta ciertos aspectos para evitar sentir ansiedad en el trabajo.
¿Cómo evitar la ansiedad en el trabajo?
Algunos mecanismos que puedes desarrollar para evitar la ansiedad en el trabajo son:
-Identificar tus necesidades tanto a nivel laboral como personal.
-Priorizar dichas necesidades.
-Apoyarte en personas en las que confíes.
-Participar en actividades de ocio para mantenerte activo y ocupado.
-Realizar tareas de autocuidado.
¿Qué debo hacer al volver de una baja por ansiedad?
-Tener autocompasión:
-Establecer una rutina:
-Evitar la simultaneidad de tareas:
-Reforzar el vínculo con compañeros de trabajo:
-Evitar caer en sesgos cognitivos: